domingo, mayo 24, 2015

Recital en Maestu

Recitar ante personas que te vieron nacer, la Celes, Paquita, los del estanco, en el pueblo que fue tu Arcadia en la niñez y aún hoy es tu pequeño paraíso verde... es una experiencia conmovedora.

Tras el recital, debajo del cartel 

"Poetas en mayo" es un festival poético que organiza Elisa Rueda en Vitoria, pero este año ella ha querido abrirlo a otras regiones de la comarca, de igual manera que por ejemplo el Agosto clandestino de Logroño organizó un acto poético en Rodezno hace varios veranos.
Mamen, la bibliotecaria de Maestu, me invitó a recitar junto a Julio Suso, poeta maestuano. También declamó algunos poemas de la propia Elisa, que me parecieron muy buenos: repletos de imágenes sencillas y frescas, de una ironía infantil muy poderosa.

Recitando en Maestu 

Julio recitó unos poemas pertenecientes a su libro "El frío dentro", dedicados a la muerte de su madre, y un relato que me fascinó. Antes, los niños de la escuela representaron un guiñol versificado en euskera sobre Hansel y Gretel.
Yo recité varios poemas escritos en Maestu, de todos mis libros: entre ellos, el famoso planto por un colchón de lana. Y un par de poemas inéditos de mi próximo libro, que siempre hace ilusión recitarlos en público por vez primera.
Disfruté como una niña. Y vi a los que me vieron nacer disfrutar también. Todos me decían que había transmitido una gran alegría, algo que hace poco me dijo un ex compañero muy querido y recordado. Regalar vitaminas y optimismo a los demás es uno de los dones que Dios a su vez me ha regalado, y no quiero que la llama se apague nunca.

domingo, mayo 17, 2015

Desayunando fruta y poesía

Terminar de escribir un libro es sentir de nuevo la vieja llamada, volver al origen: la emoción, la duda, los versos por teléfono, el  género metaliterario y epistolar reconvertido en mails de urgencia poética y wassaps muy silábicos, no porque haya que contar caracteres, que esto no es Twitter ni el SMS tan retro, sino porque hay que contar sílabas, delicioso oficio de poetas un poco renacentistas, única matemática que me salva.

Desayunando fruta y poesía 

Y es volver a las antiguas lecturas, porque como estás en carne viva y con la música interior a flor de piel, te apetece dejar por un rato de lado a Calderón, Jane Austen y los hermanos Álvarez Quintero, y regresar con secreto gozo a Miguel d'Ors, Enrique García-Máiquez y Julio Martínez Mesanza.

miércoles, mayo 13, 2015

Conversaciones con La Otra (II)

Amigos míos, he terminado mi quinto poemario (o casi), por lo que vuelvo al blog. Le dedico este post a Inma, a mi madre y a EGM, que son quienes han insistido más pidiendo esta vuelta. Intentaré actualizar una vez a la semana.
En realidad, vuelvo por la puerta falsa porque voy a adaptar un comienzo de post de mi otro blog, Makimarujeos, pero cuando lo escribía pensaba, esto podría ser uno de mis proemas antiguos:

CONVERSACIONES CON LA OTRA (II)

El viernes estuve haciendo la compra en Mercadona cuando me sentí dulcemente atacada por un paquete de regalices rojos, que se cruzó en mi camino para avasallarme a traición. Resistí, más o menos siguiendo el esquema de este diálogo con "La Otra":

- Mmmmmm, regaliz roooojo...
- Rocío, que te pierdes.
- Ay por favor, por favor y por favor. Quiero regaliz rojo.
- Es azúcar pura y calorías vacías, pa eso te compras chocolate (que tampoco)...
- No te oigo, no razono y quiero regaliz rojo.
- ¡Que no!
- Tirana de mi albedrío...
Así estábamos en un reñido mano a mano cuando se me ocurrió esta brillante salida (mejor dicho, se le ocurrió a La Otra):
- Mira, si quieres química dulce, te vas al Hobbit que la venden por unidades de a cinco céntimos y no en paquetes asesinos suceptibles de desaparecer de una sentada, te compras dos o tres palitos rojos después de una sesión de Gym y eres feliz como un regaliz con riesgo mínimo.

Y fiada de esta semi promesa seguí hacia adelante..., rumbo a la perfumería.

Una comentarista me he dicho que el diálogo parece sacado de una de esas pelis surrealistas de los años ochenta, ¡"El ataque de los regalices asesinos"!


lunes, febrero 23, 2015

Aviones de papel

De repente ha venido a mi memoria esa canción de Esther Zecco. Porque todo me sabe a azúcar y miel, y cuando escuchaba sus acordes era todo sólo una promesa.
La vida se abría lentamente ante mí, como en los versos de Paco Gallardo. "Espera, corazón. Vendrá la lluvia". Y yo esperaba, y me refugiaba en poemas que recordaban mi niñez. En el colegio donde trabajaba veía a los niños jugar, correr, la boca roja de piruleta marca Fiesta como en mi propia infancia. Vagaba por el patio, y luego por las calles del centro de Sevilla. Una fuente, una plaza, una tienda de maquillaje. Y siempre la sensación de estar de paso, de esperar, de comienzo de película. "Todo tiene que empezar, todo está por llegar".
Y era verdad, y ahora la lluvia me empapa como una chimenea de llamas lentas y acogedoras. Sevilla, ese trabajo que no era el mío, esos acordes de guitarra y esa voz serena, esos versos amigos, a veces por teléfono. Pensé que todo eso era casa, y ahora sé que era tan sólo trampolín, la pista de despegue.

martes, febrero 03, 2015

Don Miguel Lluch, in pace

Nieva.
También nevaba en Pampaluna aquel mes de marzo de 2002. Te recuerdo en medio de la nieve, con sotana y botas. "Es la nueva moda", dijiste, sonriendo.
De ti guardo un par de recuerdos nítidos. El más grande, tu forma de hacerme reír a carcajadas en el confesionario: "voy a tener que pagar estas sesiones de risoterapia", te dije, y tú respondiste que en todo caso sería al revés...
Y aquella idea genial de la goma de borrar que tiene preparado nuestro ángel de la guarda cuando nos pavoneamos por una buena acción, y entonces él debe borrarla de nuestra pequeña lista de méritos... Aunque la goma de borrar más grande la tiene Dios,  dijiste,  para borrar las cosas malas cuando pedimos perdón.

Te agradezco infinito esos tres días que me regalaste,  y que luego estuvieras siempre disponible.  No hay oro en la tierra para pagar eso: el único que sabe pagarlo es Dios,  y ya lo ha hecho. 

martes, enero 06, 2015

Entrevista imposible a Oriente, protagonista estrella en "El Belén que puso Dios"

Como cada mes, es un honor para mí colaborar con Aleyendo, la revista de animación a la lectura de la Asociación cultural Ayedo en Logroño.
En esta ocasión disfruté como una enana diseñando una entrevista imposible a un personaje inolvidable: Oriente, la estrella del Belén más literario y entrañable de los últimos tiempos, firmado por el gran Don Enrique Monasterio.


Este librito nos ha hecho soñar y nos ha ayudado a imaginar a muchos, poniendo voz a todos los personajes del primer Belén de la historia. En un ejercicio de reescritura, he puesto unas pocas palabras más en boca de la estrella que guió a los Reyes Magos.
La publico en detalle:





Como veis, tímidamente regreso al blog.

lunes, diciembre 08, 2014

La mejor iluminación de Navidad, la luna

Anoche llegué a mi casa muy de noche, con la pesadumbre de no haber fotografiado las luces navideñas de la Avenida de la Constitución de Sevilla como me pidieron mis amigos de UNIR. Sólo había logrado retratar la noche anterior los guantes de luz que abrigan a los árboles de La Encarnación (aquí.)
Mi padre, para consolarme, me dijo con zumba: "siempre puedes fotografíar la luna".


Y es una verdad muy grande: la luna es la auténtica luz de Navidad, porque refleja el resplandor del Sol. Y se me ocurrió una foto chula y un haiku:
"Luna con faros
siempre largos venciendo
a las farolas".
El diccionario del Samsung me ha sugerido, después del término "faros", el compuesto "antinieblas", y me lo he pensado un momento al considerar la imagen poética. A punto estoy de corregirlo, ¿sería un caso de escritura digital y automática? Samsung and me: ¿poesía ciborg?

Dedico este post a mis padres, a EGM y a los pocos lectores con paciencia que de vez en cuando se asomen a esta chimenea casi apagada. Muy pronto, post sobre mi paso por la feria del libro antiguo.